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Sergio González.

Antes de abordar el Compliance del requerimiento 1 del PCI DSS debemos distinguir tres verticales importantes: requerimientos propios de la norma, procedimientos implícitos en la norma y aspectos técnicos vinculados con la configuración de las Tecnologías de la Información. Tres frentes que operan de manera simultánea y que no debemos concebir de manera aislada.
El requerimiento 1 enfatiza la importancia de establecer las configuraciones necesarias al entorno de redes que nos llevarán a establecer una DMZ que segmente nuestro entorno CDE entre Internet y la red interna. El requerimiento 1.1.4a precisa de forma puntual que la segmentación se realizará “at each internet connection” y entre la DMZ y la red interna, para garantizar un tráfico seguro en la transmisión de datos.
La mejor manera de conocer el estado de las redes dentro de la organización se encuentra en los diagramas de red y los diagramas de flujo, donde podemos evaluar la manera en que se transmiten, procesan y almacenan los datos de tarjeta que queremos blindar, se recomienda que dichos diagramas se trabajen mediante versionamiento estándar y se actualice conforme se configure nuestro Firewall y Router.
Recuerde que todo cambio que realice debe ser normativo y procedimental, documentándose debidamente en sus políticas de configuración de redes, debidamente versionados y protocolizadas por un Comité de seguridad dentro de la organización encargado de brindar visto bueno tanto a los cambios generados como a la narrativa que explicite los cambios efectuados en las políticas de seguridad de redes, firewalls y routers.   
El aspecto normativo y procedimental dentro de la configuración de una red segura no es simplemente un aspecto técnico, sino administrativo, que implica la gestión de procesos muy especializados que involucran la participación de distintos agentes dentro de la organización, específicamente en lo que el requerimiento 1.1.5a puntualiza como las “responsabilities for management,” que deviene en una entrevista profunda con el personal responsable para comprender los roles que establecen las responsabilidades en la ejecución, supervisión, validación y comprobación de cada cambio realizado al entorno de redes, esto es lo que en términos de gestión tecnológica nos comienza a abrir brecha hacia una conciencia de la seguridad tecnológica en tanto que involucramos agentes diversos al interior de la organización que son capaces de hacerle frente a los protocolos, servicios y puertos que pueden ser vulnerados ante las amenazas existentes.
 Al igual que la segmentación de redes a la que el requerimiento 1.1.4a nos invita, en el caso de los puertos, servicios y protocolos inseguros, se deberá revisar cada uno para valorar el impacto que pueda recibir de cara a las amenazas y posibles vulnerabilidades que enfrente nuestro entorno de red, en este sentido el requerimiento 1.1.6c enfatiza “implemented for each insecure service, protocols and ports,” que nos hace una antesala a la creación de un programa de revisión de firewalls y routers como regla, de manera obligatoria, cada seis meses mínimo, como se enfatiza en el requerimiento 1.1.7.
El requerimiento 1 del PCI DSS nos lleva de la mano, una vez segmentada nuestra red, a establecer los procesos necesarios en materia de seguridad para restringir el tráfico inbound-outbound del Cardholder Data Enviroment (CDE), restricción que debemos realizar en tres sentidos: identificación del tráfico a restringir, restricción del tráfico requerido y el tráfico que estará estrictamente denegado a todo aquél usuario que no debe de entrar en contacto con nuestro CDE, acceso restringido exclusivamente a las funciones propias de la organización en el tratamiento de los datos de tarjeta.
En este proceso de “deny all traffic” nuestros routers juegan un papel crucial en un entorno seguro de redes ya que deberán ser sincronizados para restringir accesos no autorizados bajo los modos running y start-up. De la misma forma, la configuración de nuestros firewalls debe establecer un perímetro de seguridad entre el Wireless y el CDE, con lo que evitamos filtraciones de seguridad a nuestro núcleo de datos seguros, aquí el requerimiento 1 nuevamente nos abre la pauta para permitir el tráfico necesario sólo para propósitos específicos dentro de la organización, mi recomendación es que cuando los “business purposes,” toquen entornos de seguridad como en este caso el CDE, se realicen auditorías periódicas para controlar los accesos lógicos.
Firewalls como Palo Alto, Check Point y Fortinet son altamente intuitivos para propósitos de seguridad en redes, aunado a ello, la configuración de una DMZ es recomendable y estrictamente obligatoria dentro del requerimiento 1 del PCI DSS para limitar el tráfico de datos entre los componentes del sistema que proveen servicios, así como los protocolos y puertos que pueden ser susceptibles de verse afectados por anti-spoofing. De manera complementaria, el requerimiento en cuestión provee medidas para restringir todo tráfico de internet hacia fuera del CDE, un mecanismo eficaz puede ser complementar nuestras medidas de segmentación con una herramienta de Data Loss Prevention (DLP) con la que cumpliremos el numeral 1.3.4 de manera efectiva.
Un firewall y un router seguros deberán proveernos de un tráfico restringido a componentes y segmentos de la red interna, los cuales no deben establecer brechas de seguridad que comuniquen segmentos, puertos o servicios que han quedado previamente aislados en nuestro CDE. Aunado a ello, ejecute de forma minuciosa métodos probados en materia de seguridad de redes para el enmascaramiento del IP, algunos de los más usuales incluyen el Network Address Translation que se configura en routers y facilita que los paquetes de dos redes distintas sean incompatibles, enmascarando direcciones y paquetes transportados. Otro método es el Request for Comments: 1918, mejor conocido como RFC 1918, el cual asigna direcciones IP privadas en redes TCP, altamente recomendado para uso interno en la organización. Además, encontramos el método de enmascarar nuestro CDE detrás de un servidor proxy, lo que permite fungir como intermediario entre las peticiones gestadas en ambos extremos de la arquitectura cliente-servidor.
Finalmente, un aspecto más a considerar es el acceso desde dispositivos personales que los miembros de la organización pueden tener al CDE, aquí, lo más recomendable será instalar un “personal firewall software,” para los equipos autorizados cuyas funciones dentro de la institución demanden acceso a nuestro entorno de seguridad. Desafortunadamente no podemos controlar el acceso externo que nuestros usuarios realizan desde otros Wireless fuera de la red segura de la organización, pero sí podemos concientizar sobre los riesgos y salvaguardar la seguridad de la información que se procesa en nuestros equipos, por ello es importante que la configuración de dichos firewalls se defina por protocolos de seguridad documentados, que se verifique periódicamente que trabaje en su modo running y que no sea alterable por los usuarios.
Si buscas capacitación profesional en materia de PCI DSS para tu empresa, contáctame, tengo una metodología pedagógica propia que te permitirá dominar la norma.



Sergio González.

La guerra más grande que libra Satanás hoy en día, es contra las familias católicas, porque son consagradas por Dios en un sacramento indisoluble como lo es el matrimonio. Un sacramento representa lo sagrado, el sacramento del matrimonio católico, la consagración de la familia a Dios. El matrimonio católico debe estar anclado en la familia, en la conversión del pecado y en la esperanza de la vida eterna. El matrimonio católico consagra así la vida humana a la vida espiritual en comunión eterna porque nos prepara para el matrimonio eterno, nos prepara para estar con Dios.
“Por esa causa dejará el hombre a su padre y a su madre, se juntará con su mujer, y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos sino una sola carne. Lo que unió Dios que no lo separe el hombre.” (Mat, 19: 5-6).
En el matrimonio católico hay que ponerlo todo y hay que ponerlo todos los días, valorando, defendiendo, protegiendo e incrementando el amor de Dios en los corazones de los esposos. Es claro entonces, como lo dice la palabra de Dios, que lo que Él une no lo puede separar el hombre, ¿entonces quién separa?, la respuesta es Satanás, robando en los matrimonios católicos la gracia de la humildad, la oración y los sacramentos, debilitando la voluntad humana y enfermando el alma que deja de tener la fuerza para perdonar, dislocando así el amor que Dios deposita en los corazones de los esposos, rebajándolo a un amor humano que da, esperando cobrar la cuenta, esperando recibir algo a cambio, que ama con la mirada en el mundo y no en la eternidad, tal como Dios nos ama, de forma incondicional, a pesar que el hombre sea condicional.
Dios busca la vida buena, la felicidad y la realización del ser humano, por consiguiente busca que el matrimonio se realice y rinda frutos, porque alberga una promesa de vida eterna. Pero Satanás lucha contra esta realización, arrebatando a los amorosos las palabras de amor que pueden endulzar sus corazones, transformando sus lenguas en fuego y sus palabras en veneno mortal cuya intención es someter al orgullo el corazón bueno de los amorosos.
“El que no peca de palabra es hombre perfecto, capaz de gobernar todo su cuerpo como con un freno. (Sant, 3:2) la lengua es fuego; la lengua, que es un mundo de iniquidad, ha sido puesta en nuestros miembros; esa lengua que contamina todo el cuerpo, encendiendo todo nuestro organismo cuando el infierno para ello la inflama. (Sant, 3:6) pero ningún hombre puede domar la lengua. Es un mal turbulento, está lleno de mortal veneno. Con ella bendecimos a nuestro Señor, a nuestro Padre, y con ella maldecimos a los hombres, hechos a imagen de Dios. De la misma boca sale la bendición y la maldición.” (Sant, 3:8-10).
Es entonces cuando el maligno, somete la lengua del esposo y la esposa, incapaces de gobernarse por sí mismos, a través del orgullo que provoca la racionalidad humana fincada en una falsa sabiduría, la razón y creer tener la razón comienza a ser un terreno de disputa donde nadie cede, donde solo triunfa Satanás.
“Que ninguno se engañe: si alguno de entre vosotros cree ser sabio en este mundo, que se vuelva loco para llegar a ser sabio. La sabiduría de este mundo comparada con la de Dios, es locura. (1 Cor, 3:18-19). El mundo, la vida, la muerte, el presente, el futuro. Sí, todo es vuestro; pero vosotros sois de Cristo, y Cristo es de Dios.” (1 Cor, 3:22-23).
Solo con la ayuda de la oración en el Espíritu Santo, la quietud de las palabras se torna alabanza, gloria y adoración a nuestro Señor, por ello en el matrimonio católico la oración entre los amorosos es fundamental para doblegar al maligno, porque la lucha que se entabla en el mundo terrenal, donde vive Satanás, es diaria, como diarios son los milagros que Dios realiza en las familias que están consagradas al Padre celestial.
Las pasiones y los delirios de la carne son otra forma a través de la cual Satanás busca someter, esclavizar y torturar mente, cuerpo y alma en los matrimonios, haciéndoles olvidar que la única entrega que el marido tiene de su cuerpo es con su mujer y viceversa, en ello la palabra de Dios nos dice:
“Que el hombre le pague a su mujer la deuda que con ella tiene, e igualmente la mujer con el marido. La mujer no manda en su cuerpo, sino el marido. Igualmente, el marido no manda en su cuerpo, sino la mujer. No os privéis de eso el uno al otro, a no ser de común acuerdo y por un tiempo, para entregarse a la oración. Pero que sea para juntaros otra vez, para que no os tiente Satanás, si no domináis vuestras pasiones.” (1 Cor, 7:3-5).
Satanás, en su camino a la separación del matrimonio católico, también esclaviza a los esposos y los tortura de la manera más cruel, atando su corazón al orgullo, haciendo estéril la semilla de la uva que Dios siembra en sus corazones, para que produzcan vino bueno como en las bodas de Caná, donde del agua, Cristo ofrece el mejor vino, así del corazón de los amorosos, quienes al consagrar su vida ante el altar ofrecen sus corazones humanos para que se haga el milagro de la vida en el amor de Dios. Pero el maligno, siempre se interpondrá en esta realización, pudriendo la vid y agriando la uva buena, llagando el corazón de los amorosos y haciendo brotar pus, impidiéndole perdonar el agravio, impidiéndole humillarse, impidiéndole ser humilde, virtudes que brotan del corazón misericordioso de Nuestro Señor Jesucristo y que el mal aborrece.
Un matrimonio católico que no se humilla, que carece de perdón y de humildad, es un matrimonio que vive en guerra y no encuentra paz, porque la disputa es comandada por Satanás, esclavizando el corazón y la mente para controlar la voluntad humana y hacerle creer que la disputa real en esta vida es por la “felicidad” a toda costa, una “felicidad” que llene el cuerpo mientras dure la vida, pero felicidad falsa después de todo porque mantiene sometidos a los matrimonios a una disputa por terrenos estériles, infértiles y anclados en la racionalidad humana.
Las disputas en el matrimonio son signo de la presencia de Satanás, sin embargo, un matrimonio que mantienen a Dios en su hogar día a día sabe que su vida está mandada por el Padre a ser santificada en los sacramentos, a tener una vida sobre humana, espiritual y en comunión con Dios, por medio de la reconciliación de un corazón arrepentido, por lo tanto, no es posible persistir en querer seguir adelante con la razón, los impulsos, las emociones, las pulsiones y demás elementos humanos que somete el maligno a su voluntad, con el afán de provocar la separación de los amorosos.
Por ello un matrimonio católico no puede prescindir de la comunión y del sacramento de la reconciliación, ya que vivir en comunión con Dios es vivir en reconciliación con Él, con nosotros y con el otro, poniendo en el confesionario y ante el Sacerdote toda la miseria humana que puede albergar el esposo y la esposa, para pedir con Fé ante Dios nuestro, la gracia de sufrir el arrepentimiento, vivir el perdón y renacer en el carisma santo del amor y la caridad al otro.
El ser humano siempre “piensa” que él es el último, quiere padecer como víctima, en las disputas matrimoniales sucede lo mismo entre el esposo y la esposa, Satanás opera de forma astuta la mente y la voluntad de ambos para que olvidemos constantemente que Dios nos llama a servir al otro siempre y en todo lugar. En el matrimonio católico servir al otro significa que tú siempre serás el último, pero cuidando de no guardar en el corazón la cuenta de los actos, si el otro no lo mira, confiadamente camina, porque Dios lo ve todo y mira la intención que guarda tu corazón, de esa manera, la humildad siempre triunfará ante un matrimonio que se llenó de orgullo.
El matrimonio católico es sacramental, se instituyó como tal en la Iglesia cuando los esposos el día de su boda se comprometen el uno con el otro ante Dios, por ello todas las disputas del matrimonio que no ceden por estar liadas en el terreno humano, se deben llevar al confesionario, aprendiendo a dejar de señalar al otro con el dedo hacia fuera, señalando con el dedo hacia nosotros mismos, porque acusar al otro es maldecirlo y con ello se maldice uno a sí mismo, porque para juzgar solamente Dios. “Al hombre le parece bien todo lo que hace, pero el Señor es quien juzga las intenciones.” (Prov. 21:2) Por ello, un matrimonio sacramental comienza por cambiar el “Yo te acuso,” por el “Yo me acuso,” pero ante el sacramento de la reconciliación, en el confesionario y ante el Sacerdote, nunca ante sí mismo o el otro, porque quien acusa no es el esposo o la esposa, sino Satanás, quien toma el cuerpo y levanta el dedo para acusar, engendrando así su propósito de separación.
Todos los conflictos del hogar católico se solucionan en el confesionario, ante la presencia mística de Dios, así, el matrimonio católico vive una experiencia mística en el sacramento y camina confiadamente en Dios, porque sus corazones saben que para él no hay conflicto imposible. Así, el matrimonio, día a día lucha en la renuncia a enfrentarse con el otro en argumentos y discusiones que solo buscan defender territorios humanos en esta tierra, donde Satanás fue arrojado por desafiar de esta forma a Dios. Esta renuncia que hacen los esposos en el confesionario, trae de manera sobre natural sanción y libertad a su hogar, permitiendo que el sacramento de la reconciliación sea perfecto en el corazón de Dios sacramentado, donde brota la más infinita misericordia, de la cual aflora el amor del matrimonio bueno.
Allí donde la mujer y el hombre no ceden terreno es síntoma de la ausencia del Espíritu Santo, porque Dios nos ha cedido todo a manos llenas, siéndonos fiel a pesar de nuestra infidelidad, provocada por el pecado y su gobernante, Satanás. Por ello, ceder en el matrimonio significa ceder a la obra de Dios en nuestras vidas, a la realización de la vida eterna en nosotros, ceder en el matrimonio católico siempre y en todo momento, nos enseña a ceder poco a poco nuestra vida a la voluntad del Padre, y así, cediendo día a día más la voluntad humana, el esposo y la esposa se van encontrando cediendo en un sí incondicional a la voz del Espíritu Santo en sus vidas. Cuando los amorosos dentro del matrimonio ceden a la disputa, al diálogo infructuoso, a la racionalidad humana y en general al mundo, es un signo de la presencia del Espíritu Santo en sus corazones, es la huella que labra el sendero a un matrimonio eterno que vivirá por siempre en comunión, dentro del corazón misericordioso del Padre.
De esta forma, la prédica del perdón es el camino a la misericordia, donde brota el amor de Dios quien siempre fiel perdona a sus hijos en el arrepentimiento. La prédica de la humillación nos debe recordar que es un ofrecimiento a Dios, no al hombre, pero el maligno quien tiene permitido manipular nuestra mente nos enorgullece y nos impide doblar rodilla ante el agravio, tal como Cristo nos enseñó camino a la cruz. La humildad, por su parte, nos muestra la caridad y el servicio al prójimo, como María madre de Dios, sirvió a su prima Santa Isabel y como Jesucristo en la última cena a sus apóstoles en el lavatorio de pies. Así debe ser un matrimonio católico que lucha por ser feliz de la mano de Dios, amorosos que perdonan, que se humillan y que son humildes el uno con el otro, porque saben que en la mirada de su compañero(a), encuentran a cada despertar la mirada eterna de Dios Padre todo poderoso.
Solamente de esta manera, los esposos podrán enfrentar la adversidad, tomarse de las manos en oración y cuestionarse: “¿Quién nos apartará del amor de Cristo?, ¿la tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?” (Rom, 8:35) “¿Qué diremos de todo eso? Si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Rom, 8:31).
En el matrimonio católico el hombre y la mujer no se separan, “La mujer queda ligada al marido mientras éste viva” (1 Cor, 7:39), está dicho en el evangelio, es palabra de Dios, el que divorcia es Satanás quien sabe que la familia representa un amor eterno, nuestros padres y hermanos nunca dejarán de serlo, por ello solo se le permite al maligno actuar desde nuestro orgullo para alejarnos de ellos, pero entre los matrimonios no ocurre igual, porque ambos se unen de familias distintas y encuentran su comunión en el amor que Dios deposita en el corazón del marido y de su mujer. Dentro del matrimonio católico se cultiva el camino a la eternidad con Dios, por fincarse en un sacramento de fidelidad, de amor y de lucha terrenal que nos prepara para la vida eterna, esto es lo que repudia el diablo del matrimonio católico, su indisolubilidad y su consagración como instrumento terrenal para caminar hacia el matrimonio eterno, con Dios.
Así, el matrimonio católico prepara nuestra alma, que no tiene género, para el matrimonio eterno con la llegada del Reino de Dios, “Pero ese día y esa hora no los sabe nadie, ni los ángeles de Dios, ni el Hijo, tan solo el Padre.” (Mat, 24:36)
“El Reino de los Cielos será semejante a diez jóvenes que fueron con sus lámparas al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco, prudentes. Las necias tomaron sus lámparas, pero sin proveerse de aceite, mientras que las prudentes tomaron sus lámparas y también llenaron de aceite sus frascos. Como el esposo se hacía esperar, les entró sueño a todas y se quedaron dormidas. Pero a medianoche se oyó un grito: Ya viene el esposo, salgan a su encuentro. Entonces las jóvenes se despertaron y prepararon sus lámparas. Las necias dijeron a las prudentes: ¿Podrían darnos un poco de aceite, porque nuestras lámparas se apagan? Pero estas les respondieron: No va a alcanzar para todas. Es mejor que vayan a comprarlo al mercado. Mientras tanto, llegó el esposo: las que estaban preparadas entraron con él en la sala nupcial y se cerró la puerta. Después llegaron las otras jóvenes y dijeron: Señor, señor, ábrenos, pero él respondió: Les aseguro que no las conozco. Estén prevenidos, porque no saben el día ni la hora.” (Mat, 25: 1-13).
El esposo es Dios, nuestra vida humana debe prepararnos para ese matrimonio eterno y el sacramento del matrimonio con sus tribulaciones es el camino preparatorio, por eso está dicho en las escrituras “Que la mujer no se separe del marido, y que si llegare a separarse, viva sola, o que se reconcilie con su marido y que el marido no repudie a la mujer” (1 Cor, 7:10-11), porque en ello se alberga una promesa de vida eterna.


Sergio González.


En la podredumbre de la posmodernidad, la frontera nos invita a vivir nuevas formas de subjetivación.

Su nombre es Carla Riojas, cantautor de Ciudad Juárez, armonía y bellas letras, es lo que se respira tras sus dos sencillos: Motivos y Junto a tí.

Bienvenidas estas nuevas formas disruptivas de hacer latir el corazón y palpar el mundo, a través de la música, desde un horizonte más cálido, humano y amoroso, que caen de maravilla ante el siniestro espectro industrial de la narco cultura musical, que se empeñan en ofrecernos Televisa y Azteca.
Sergio González.

El pasado 11 de agosto del presente, el Universal en su sección espectáculos, abrió lugar a una de las actrices más versátiles de México, Cecilia Suárez, quien afirmó que La Casas de las flores, muestra a una mujer “poderosa, fuerte e inteligente, que sale del discurso patriarcal que hundió a las telenovelas."
Y no se equivoca, La casa de las flores, es un melodrama realista que empodera el papel de la mujer a partir de la responsabilidad ética que implica la toma de decisiones libres. Suárez interpreta a Paulina de la Mora, en un papel digno de reconocer, porque interioriza plenamente el personaje de una mujer adinerada que se vuelve cabeza de familia ante un hermano bisexual (Darío Bernal), un padre que está en la cárcel (Arturo Díaz), una madre que fuma marihuana (Verónica Castro) y una hermana que vive ante la incertidumbre del amor y la pasión (Aislinn Derbez).
El ritual de interacción social que empodera a la mujer, se encarna en Cecilia Suárez, quien se construye desde muchas aristas a lo largo de la serie, mencionamos dos: la conciencia cultural que manifiesta su personaje para hacerle frente al hecho de que su matrimonio se diluye porque su marido (Paco León) afirma su sexualidad como mujer, o si se quiere, el reto de ser mujer, madre, hija y hermana a pesar de ver fracasado su matrimonio. Y el sentido de pertenencia a la familia, ocultando por años el hecho de que su padre tenía una doble vida, participando así de la administración de los bienes familiares con tal de suministrar sustento material a los suyos.
El secreto le cuesta caro, porque los daños colaterales impactan con el sello de la muerte el desarrollo de la historia familiar. Su madre, Virginia de la Mora (Verónica Castro), se sumerge en un proceso de depresión ante el suicidio de la amante (Claudette Maillé) de su marido Ernesto de la Mora (Arturo Ríos) en la casa de los de la Mora, La casa de las flores.
Florería que simboliza el sustento familiar a través del sentido de dar vida a los otros en cada flor, cada pétalo y cada semilla que funda el tesoro más preciado de esta familia, las flores. Las flores, símbolo de vida, son poseedoras de un encanto hipnotizaste, su belleza y perfección son emblema de vida y celebran la muerte, encanto del cual Verónica Castro se vuelve una extraordinaria alquimista, al grado que es capaz de llevarle un preciosos ramo de flores a la mismísima tumba de su rival, como muestra de respeto.
Verónica Castro regresa a la pantalla con descenso lento y firme del olimpo, formada en la vieja guardia de la actuación nacional, Castro demuestra por qué es una reina, su actuación es plena y extraordinariamente bien lograda, basta ver su papel como madre consumidora de marihuana, observe usted el semblante de su rostro, su mirada perdida, el fluir de la hierba entrando a sus pulmones. Las escenas son bien logradas en muchos sentidos y Verónica Castro tuvo que documentarse para realizarlas, estudió, analizó a su personaje y se metió a través de la actuación, en el mundo de las drogas, para sublimarse a sí misma como una gran actriz, algo que no se había hecho hasta ahora por alguna de sus contemporáneas en la pantalla chica.
La historia está bien contada, la trama tiene momentos de ruptura muy interesantes, la cámara se vuelve en ocasiones narrativa, la fotografía resulta muy acorde y el guion mantiene diálogos intensos, apasionantes y realistas, que dan cuenta de la fuerza con la que Manolo Caro, su director, interpretó un mundo supraclasista tradicional de la telenovela mexicana, perfectamente situado en un estrato material y mentalmente robusto a nivel de mostrarnos una comunidad juvenil que aún hoy en día está en busca de una identidad que la defina, el más claro ejemplo es la soberbia actuación de Darío Bernal en el complejísimo papel de un bisexual.
De esta manera, La casa de las flores, se convierte en un imprescindible de las series modernas, marca el regreso de una gran actriz, Verónica Castro, devela la exquisitez de una mujer inteligente, empoderada y bien situada en su contexto familiar, Paulina de la Mora (Cecilia Suárez), una extraordinaria producción con calidad cinematográfica, gracias al trabajo de Rafael Ley y Pedro Gómez. Así, Netflix demuestra que está a la vanguardia del mercado de plataformas streaming, moviéndose a contrapunteo de los contenidos que hoy en día muestra Televisa y Azteca, cercanos a la narcocultura de muchas de sus telenovelas.      

José Pagés Llergo es la Institución periodística más prolífica de México, entrevistó a Hitler y dio cobertura a Revueltas desde la cárcel.

Sergio González.

José Pagés Llergo(Villahermosa, 1910-1989) es la Institución periodística más prolífica de México, iniciado en las artes y técnicas de la redacción en El Demócrata hacia 1924, fue colaborador de los suplementos culturales del El Heraldo de México Daily News. En 1937 funda la revista Hoy y el Semanario Rotofoto, que fue destruido por los cardenistas tras la publicación de una foto de Lázaro Cárdenas en calzones. Fue corresponsal de guerra en Europa durante la Segunda Guerra Mundial, donde viajó por el Eje Berlín-Roma-Tokio, y entrevistó a Hitler, Mussolini e Hiroito, además de entrevistas a Joseph GoebbelsEmil Hacha, Pio XII, Toyama Mitsuro y Sado Araki.
Sin embargo, sus entrevistas en Europa y Asia, le costaron la expulsión de Hoy, acusado de ser fascista.
Tras su regreso a México, dirigió el periódico El Occidental y fundó la revista Mañana, posteriormente reingresa a Hoy, pero es nuevamente expulsado por la publicación de una fotografía de la hija de Miguel Alemán en un Cabaret de París. Sin embargo, esta vez, Pagés Llergo no saldría solo de Hoy, tras su paso y en solidaridad con él, ante la injusticia vivida por la falta de libertad de expresión, también se marcharon Francisco Martínez de la Vega, Vicente Ortega Colunga y Regino Hernández Llergo, con quienes el 27 de julio de 1953 funda Siempre!
“Esos hechos marcaron la actitud del tabasqueño, hacia sus compañeros de oficio, y así, al solidarizarse en febrero de 1962 con Fernando Benítez y abrirle las páginas de Siempre! para la creación del suplemento La Cultura en México, con el que Benítez continuó la labor interrumpida por la intolerancia y la censura de Novedades, y al ofrecerle en agosto de 1976 las nuevas instalaciones de Siempre! Julio Scherer y a todos aquellos que fundaron Proceso después del golpe perpetrado por Regino Díaz Redondo en Excelsior, el viejo periodista se mantenía fiel a sus principios y a su historia.”[1]

La difusión de la obra de José Revueltas

Por su parte, José Revueltas, encuentra durante la segunda época de Pagés Llergo en Hoy, un espacio muy importante de difusión entre 1948 y 1951.
Sin embargo, La Cultura en México Siempre! se volverán los más grandes difusores de la obra de José Revueltas en México, y serán los encargados de consagrar la figura del escritor militante desde su fundación hasta nuestros días. Durante su encarcelamiento en Lecumberri, a Revueltas se le cerraron muchas puertas editoriales y desde los espacios culturales que Pagés Llergo erigió, se le abrió una puerta. Allí publicaría fragmentos de Los errores y cuando la novela salió a la luz, también sería discutida por Federico Álvarez y Manuel Carballo. Asimismo, su obra comenzaría a ser estudiada más rigurosamente desde 1965, destacando el primer análisis sobre El conocimiento cinematográfico y sus problemas en la pluma de Humberto Batis; Hernán Loyola y Hernán Lavín Cerda, hacen la primera crítica a El Apando; Adolfo Castañón, la primera crítica a Material de los sueños, los últimos cuentos de José Revueltas escritos desde la cárcel.En 1950, aparece la primera crítica a la obra cinematográfica de Revueltas en un periplo histórico que analiza la época de oro del cine mexicanodesde Emilio “El Indio” Fernández hasta Alejandro Galindo, asimismo, es un medio de circulación importante de la crítica vertida a El Cuadrante de la soledad.
Rodrigo Martínez, por su parte, realiza la primera crítica al Ensayo sobre un proletariado sin cabeza, y Felipe Mejía, haría lo propio con Las cenizasdonde se reúnen fragmentos de novelas, cuentos y se reúne la obra poética de José Revueltas después de su fallecimiento.

El quehacer cultural de José Revueltas en Lecumberri

Desde la cárcel de Lecumberri José Revueltas publica mucho y genera un campo de recepción de su obra muy destacado, sus interlocutores: Arthur Miller, Marco Antonio Montes de Oca, Pablo Neruda y los estudiantes del movimiento estudiantil del 68. En Siempre! Carlos Monsiváis y Elena Poniatowska, también darían difusión a la obra de José Revueltas, el primero, colocándolo dentro del desarrollo cultural de México, la segunda, transmitiéndonos sus experiencias con Revueltas en Lecumberri, bajo la óptica del intelectual rebelde y del escritor honesto.
Finalmente, durante las décadas posteriores a la muerte de José Revueltas, el semanario de Pagés Llergo, publicó tres trabajos que abordan el entorno vida-obra de Revueltas: primero, Gerardo de la Torre y Dionicio Morales, escriben sobre la vida del duranguense. Segundo, en el semanario Siempre! se da difusión a entrevistas inéditas que se tuvieron con José Revueltas, Elena Poniatowska, Margarita García Flores, Luis Mario Schneider, Adolph A. Ortega y Manuel Aguilar Mora. Finalmente, se escriben aproximaciones a la obra política y literaria de José Revueltas, escrita en las brillantes plumas de Raúl Trejo Delarbre, Sergio Gómez Montero, Ignacio Solares y Carlos Eduardo Turón, quien sería el primero que comenzaría a explorar el agnosticismo revueltiano. De igual manera, Pagés Llergo daría difusión dentro del semanario a las recién aparecidas Obras Completas de José Revueltas, compiladas por su hija Andrea y su esposo Philippe Cheron.

Cadenas de rituales de interacción

De esta manera, el ejemplo pleno del ritual de interacción lo podamos percibir entre José Revueltas, su obra y su difusión a través del quehacer cultural de Pagés Llergo, porque la publicación y crítica de la obra revueltiana que se suscita en Hoy Siempre! no es producto de una acción arbitraria, sino producto de una experiencia de estado compartida, ambos fueron víctimas de los estragos de la arbitrariedad, cárcel en Revueltas y despido injustificado en Pagés. La energía emocional que se produce es alta y perdura a lo largo de la vida de nuestros personajes, incluso después de la muerte de ambos, vemos que el foco común de la obra revueltiana sigue produciendo cadenas de rituales de interacción que son retomadas por Carlos Monsiváis, Elena Poniatowska, Margarita García Flores, Luis Mario Schneider, Adolph A. Ortega y Manuel Aguilar Mora.

Notas
[1] Martínez S., José Luis. La vieja guardia: protagonistas del periodismomexicano. México, Mondadori, 2005. Pág. 189.


Publicado en Blasting News México el 22 de octubre de 2017.

La historia del primer periódico antifascista en México durante la Segunda Guerra Mundial.

Sergio González.

A finales de los años treinta, El Popular, órgano de difusión del movimiento obrero en México fundado por Vicente Lombardo Toledano, es quizá la única publicación en México con una marcada tendencia antifascista a lo largo de la Segunda Guerra Mundial, lo cual se ratifica en sus columnas editoriales y su contenido. El Popular, fue un espacio de sociabilidad intelectual destacado entre militantes comunistas, miembros del movimiento obrero y simpatizantes del Cardenismo, entre otros. Su labor de divulgación y discusión favoreció un encuentro intelectual internacional entre personajes como: Pablo Neruda, José Revueltas, Efraín Huerta, Alberto Quintero, Octavio Paz, Adolfo Sánchez Vásquez y Neftalí Beltrán entre otros.
El 22 de febrero de 1936, dentro del Congreso Nacional de Unificación Proletaria que daría origen a la Confederación de Trabajadores de México(CTM), Vicente Lombardo Toledano anuncia la necesidad de que los obreros “expresen libremente, con valentía y franqueza,” el punto de vista del proletariado nacional, [1] así, tras arduos intentos de gestión económica, el 1 de junio de 1938, aparece el primer número de El Popular.

La lucha contra la prensa fascista

El Popular nació en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, cuando Hitlerbuscó la anexión de Austria y Checoslovaquia, previo a la invasión de Polonia y el estallido formal de la guerra. En ese entorno político internacional, Vicente Lombardo Toledano acusó a la prensa de El Universal, El Excélsior y Novedades de ser “ultraconservadoras y fascistas,” [2] porque apoyaron la anexión de Austria a Alemania en 1938, cuando la colonia alemana en México salió a las calles a votar en favor del referéndum que autorizaba la anexión.
El Popular se orientó hacia un periodismo de opinión más que noticioso, se presentó en formato similar al de publicaciones como El Universal y El Excélsior, con quienes sostuvo importantes debates, aunque su campo de recepción fue mucho menor respecto al de sus contrincantes. Desde su fundación, El Popularapostó por reivindicar el periodismo nacional, combatiendo “el periodismo malsano.”[3] El Popular, costaba 5 centavos, su distribución era matutina y vespertina, y en sus primeros números se observa publicidad de diversas empresas y sindicatos. En su formato editorial figuran columnas como: “Mundo del trabajo”; “Para usted señora”, “El mundo de las finanzas” y “Columna del DAPP”, donde el Departamento Autónomo de Prensa y Publicidad del gobierno de Lázaro Cárdenas, informaba de las actividades del Ejecutivo y de las dependencias oficiales.

Periodismo de izquierda

Entre el 1 de junio de 1938 y el 31 de diciembre de 1945, El Popular le dio vida al periodismo de izquierda en México, a pesar de su corto radio de acción y el grado de recepción en comparación con los periódicos oficiales de la época.
En sus páginas se pueden leer debates en torno a la Segunda Guerra Mundial, con una marcada posición antifascistaLa guerra civil española, por ejemplo, era abordada desde un enfoque innovador, ya que sus reportajes eran complementados con notas y entrevistas de los combatientes en pleno campo de batalla. De la misma forma, encontramos una cobertura especial realizada a los dos Congresos Obreros de Latinoamérica de la Confederación de Trabajadores de América Latina (CTAL). En septiembre de 1938 en la Ciudad de México, donde se funda la CTAL y en diciembre de 1944 en Cali, Colombia.
El Popular fue sin lugar a dudas un importante espacio de sociabilidad intelectual, a su alrededor se fraguaron redes de cooperación y apoyo no solo editorial, sino laboral y combativo, ya que aglomeró a representantes de organizaciones obreras del país, de América Latina y de Europa. En sus hojas resalta además los posicionamientos políticos en torno a la Política, la economía, la Cultura y el tipo de sociedad que debería tener México en la posguerra, tanto para América Latina como para Estados Unidos.

Notas
[1] “Dictamen número dos de la II Comisión”, en Lombardo Toledano, Vicente, Obra histórico-cronológica. Tomo III, Vol. IV. 2002. Pp. 89 y 200.
[2] Vicente Lombardo Toledano. “Los trabajadores y la prensa independiente,” en CTM 1936-1941. México, Confederación de Trabajadores de México, 1942. Pp. 613-620.
[3] “Con la vista en el porvenir,” en El Popular, 1 de junio de 1938.


Publicado en Blasting News México el 3 de octubre de 2017.