Sergio González.
La consultoría tradicional, se funda en el conocimiento atesorado que
es puesto al servicio de las necesidades de una institución. Así, el
conocimiento se ha vuelto una forma de poder que se ejerce en el terreno
capitalista desde la secrecía y la tiranía, devolviéndonos socialmente hablando
una técnica a la cual solo podemos acceder desde la recurrencia sistemática a servicios especializados de consultoría.
Ante la consultoría tradicional
se contrapone un nuevo paradigma, la sociedad
del conocimiento que impulsa desde el conocimiento
subsidiario, la productividad de la
empresa potencializando la innovación
en su capital humano, conociendo sus
limitantes y sus posibilidades reales de éxito ante el error humano al operar herramientas tecnológicas, suministrar
servicios o proveer soluciones a procesos diversos. De esta manera, gestionar el conocimiento favorece la continuidad del negocio y con ello la resiliencia institucional.
El conocimiento no solamente es
un bien acumulativo basado en un capital intelectual, insumo sustentado en la
producción de investigación científica y saberes prácticos, sino también es un
bien común que no se basa en principios de atesoramiento sino en el compartir
lo que se sabe para emancipar las instituciones de la dependencia a una
consultoría tradicional, porque comprende que el ciclo natural del conocimiento
es inagotable desde la corresponsabilidad plena y total con el aprendizaje y su
enseñanza, labor que ejecuta la figura del mentoring
y que a diferencia del consultor
tradicional su objetivo no está en el dividendo económico por número de
horas en las que transmite su conocimiento, sino en la formación de un modelo
de desarrollo sustentado en sociedades
del conocimiento. De esta manera se realiza el ciclo natural del
conocimiento, donde el capital intelectual se vuelve inagotable y es posible hacerlo
a bajo costo y sin un límite de horas, si comprendemos que el saber fluye de los
agentes involucrados dentro de los servicios y operaciones que realiza la
organización, lo que nos coloca ante la posibilidad de tener un bien común,
subsidiario y solidario que beneficie a la institución, haciéndola proclive a
innovar, este es un propósito que persigue el conocimiento subsidiario y esta es la piedra angular de una sociedad del conocimiento.
El mentoring del conocimiento
empresarial, es el agente encargado de implementar el conocimiento subsidiario dentro de la institución y a diferencia
del consultor tradicional, es un
configurador de códigos culturales en el capital humano que promueve la gestión
del conocimiento mediante el estímulo del aprendizaje dentro de la
organización, garantizando la trasferencia global de ideas entre las distintas
áreas que comprenden la empresa. Este tipo de mentoría está facultada para
realizar la autognosis institucional,
que es el descubrimiento de las capacidades cognitivas del capital humano en la
organización y su implicación para la innovación y productividad empresarial.
De tal suerte, podemos observar
que la mentoría del conocimiento beneficia a la organización provocando el
incremento del rendimiento productivo del personal, redefiniendo roles con base
en las potencialidades reales del capital productivo, lo que favorece mejores
lazos de conciliación laboral y salud ocupacional, replanteando formas
tradicionales de obtener resultados, creando paradigmas de innovación y
productividad centrados en la confianza, la responsabilidad y el compromiso, al
ir configurando códigos culturales dentro de la empresa que se alinean con
estándares internacionales de alta calidad y a una cultura, política y visión
organizacional, identificando así al personal con la filosofía de la empresa.
En Sedago consultoría nos
especializamos en la implementación del conocimiento
subsidiario dentro de las instituciones a través del mentoring del conocimiento empresarial, un sistema innovador de
consultoría que a diferencia de la consultoría
tradicional atiende la generación de redes de aprendizaje y privilegia la
enseñanza de procesos productivos altamente especializados para garantizar la innovación
del conocimiento y el estímulo de la productividad, la competitividad, la resiliencia
y la continuidad de tu empresa.
