lunes, 30 de mayo de 2011

El sentido común como un saber prudente para una vida digna

Sergio Daniel González T.


En la primera década del siglo XXI, el sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos llamó nuestra atención sobre “el sentido común” como un tipo de conocimiento hoy en día desdeñado en su obra Una epistemología del Sur.[1] Este conocimiento ha sido capaz de engendrar un descrédito por parte de la cultura hegemónica hacia el conocimiento adquirido por la cultura contra hegemónica, como en el caso del conocimiento científico frente al conocimiento ancestral indígena, el del campesino o el del artesano. Admitir este otro conocimiento como formador de la vida diaria en la sociedad, es aprender que este conocimiento es un saber prudente para una vida digna.


El no reconocer al “otro” frente a un conocimiento distinto de la realidad social implica la existencia de una injusticia cognitiva global y mediante este problema es que hoy en día se torna difícil aspirar a una justicia social global, ya que ambas están implicadas. Por esto, se propone una epistemología que permita valorar la pluralidad de conocimientos presentes en la modernidad para agruparlos en dos ejes: el conocimiento-regulación y el conocimiento-emancipación. El conocimiento-regulación pretende cimentar su camino epistemológico mediante el tránsito de la ignorancia o caos hasta un punto denominado saber u orden. Por su lado el conocimiento-emancipación lo realiza desde el tránsito del colonialismo a la solidaridad, siguiendo el esquema dicotómico de Boaventura de  Sousa de la ignorancia al saber, el colonialismo será la ignorancia y el saber la solidaridad.

En el colonialismo no se reconoce al “otro” como igual, se le relega como un objeto o una cosa, o bien, como un bárbaro o un salvaje, es lo que ocurre comúnmente con los campesinos e indígenas. Por su parte, la solidaridad implica reconocer al “otro” como igual y a su vez como diferente dentro de un espacio de pluralidad local, nacional y/o global.

Entre este colonialismo símbolo de la ignorancia y esta solidaridad símbolo del saber, emerge otro brillante concepto que nos hereda nuestro autor: ecología de saberes, entendido como el equilibrio que se da entre los dos extremos, ejemplo de prudencia y pluralidad interna del conocimiento que pretende captar Boaventura en su epistemología del Sur, donde la modernidad comienza a ser pensada fuera del Imperio y del centro de poder hegemónico europeo, hacia las periferias en América, Asia y África, epistemología erigida también como una forma de “pensar desde abajo.”


[1] Sousa Santos, Boaventura de. Una epistemología del Sur. México, CLACSO / Siglo XXI, 2009.

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