lunes, 22 de junio de 2009

La Guerrilla en México II

ESCRITOS
El nacimiento de la Guerrilla urbana en México durante el sexenio de Luis Echeverría Álvarez y José López Portillo. Un estudio en torno a La Liga Comunista 23 de Septiembre 1973-1983.

Por: Sergio D. González.
Facultad de Filosofía y Letras-UNAM

Tras la brutal represión, persecución y aniquilamiento de las guerrillas en Chihuahua con Arturo Gamiz y en Guerrero con Lucio Cabañas y Genaro Vásquez, se comenzó a encender con mayor fuerza la chispa de propagación y radicalización de las ideas comunistas en México y con ello el nacimiento de distintos movimientos sociales de guerrilla en muchas ciudades del país como Guadalajara, Monterrey, Distrito Federal o Sinaloa, surgiendo de esta manera más de 30 organizaciones armadas.[1]

Hacia 1968 las situaciones se tensaban entre los movimientos sociales armados en las ciudades y los policías y el ejercito mexicano. En la Ciudad de México se conformaron dos brigadas estudiantiles, la primera en la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME) y la segunda en la Escuela Superior de Economía (ESE). Incluso el 2 de octubre en Tlatelolco un núcleo armado de estas brigadas se compacto y resistió brevemente el embate represor con gases lacrimógenos y bombas molotov, antes de salir ilesos, previo a la masacre. [2]
En 1971 el Secretario de la Defensa Nacional durante el gobierno de Luis Echeverría Álvarez; Hermenegildo Cuenca Díaz, señalaba que no existían en México guerrillas y que nunca han existido. [3] Y es que el simple reconocimiento de las guerrillas en México por parte del ejercito mexicano implicaría la aceptación del fracaso tanto de los programas de desarrollo social en el campo impulsados por el ejecutivo federal, cuando menos, desde Adolfo López Mateos y además implicaría evidenciar la vulnerabilidad del Sistema de Seguridad Nacional.

Esas dos brigadas estudiantiles la ESIME y la ESE, se convertirían posterior mente en el grupo Los Lacandones que al lado de otros grupos guerrilleros como el Ejercito Insurgente Mexicano, el Frente Urbano Zapatista, Los Comandos Armados del Pueblo o el Frente Armado del Pueblo, en la Ciudad de México. El Movimiento Estudiantil Profesional en Monterrey, el Grupo Comunista Los Guajiros de Chihuahua y el Movimiento Revolucionario 23 de Septiembre que operó además en Sonora, Los Enfermos de Sinaloa, Los Procesos en Nuevo León, Los Macías en Tamaulipas, el Frente Estudiantil Revolucionario de Jalisco, el Grupo de Oaxaca y otros grupos más en distintas regiones del país; serían las organizaciones fundadoras de La Liga Comunista 23 de Septiembre.[4]
Los grupos se reunieron en abril de 1973 en Guadalajara, donde se conformó La Liga Comunista 23 de Septiembre oficialmente y en agosto en Sinaloa para hacer un ejercicio de insurrección en Culiacán. Al evento acudieron estudiantes, obreros y demás sectores sociales que en conjunto con La Liga Comunista 23 de Septiembre hicieron que su ejercicio de insurrección fuese considerado un éxito por los lideres de La Liga.

De esta forma se consolidó un movimiento a escala nacional que abarcó 20 estados del país y que fue la expresión más desarrollada de un movimiento guerrillero urbano, no sólo por su magnitud sino por su organización, su estructura, sus mecanismos y sus elementos que hacían de La Liga Comunista 23 de Septiembre una organización funcional y orgánica en términos administrativos. A saber, en la cabeza se encontraba una Coordinadora Nacional que aglomeró a los principales líderes de cada grupo, un Buró Político, una Dirección General, un Buró Militar y un Comité General de Redacción, encargado de la publicación del periódico Madera. Abajo de los cuales encontramos distintas células de operación y reclutamiento de las masas sociales, estudiantiles y de obreros.

La Liga Comunista 23 de Septiembre, que debe su nombre y el de su periódico a la fecha en que se asaltó el cuartel Madera en Chihuahua, por parte del Grupo Popular Guerrillero liderado por Arturo Gamiz, considerado este evento, como el primer levantamiento guerrillero en la historia de México; empleó tácticas militares de las guerrillas norcoreanas, soviéticas y de otros países del bloque socialista, ya que muchos de sus integrantes fueron entrenados en estos países. Practicando muchas acciones propias de la una guerrilla urbana: secuestros, asaltos bancarios, ejecución de policías, actos de propaganda armada, revolucionaria y de difusión del comunismo; elaboración de bombas, secuestro de aviones, autobuses y de personas, así como quema de distintos bienes muebles e inmuebles, entre otros más.

El 17 de septiembre de 1974 un comando armado de La Liga Comunista 23 de Septiembre, en un intento de secuestro asesinó a Eugenio Garza Sada, fundador del Tecnológico de Monterrey. El 10 de octubre, secuestraron en Guadalajara a Fernando Arangueren y al Cónsul británico Duncan Wiliams. Tras la negativa del gobierno de negociar con La Liga Comunista 23 de Septiembre, liberaron al Cónsul pero asesinaron a Arangueren.

La respuesta del Gobierno a través de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) fue brutal, la persecución de los asesinos de Garza Sada y Arangueren condujo a una de las escenas más violentas y represoras de la historia del México contemporánea conocida como La Guerra Sucia. Gustavo Hirales en su crónica del suceso[5] nos relata cómo a Ignacio Olivares, presunto asesino de Arangueren, y, Salvador Corral, presunto asesino de Garza Sada; les quebraron los huesos, les metieron clavos de viga en las rodillas y en los hombros y según la prensa les hicieron estallar el cráneo. Sus cuerpos los fueron a aventar cerca de las casas de los Arangueren en Guadalajara y de los Garza en Monterrey. Posteriormente Pedro Orozco, responsable del comando de la DFS que encabezó los hechos violentos amaneció acribillado, presumiblemente por brigadas de La Liga Comunista 23 de Septiembre. Con esto se dio inicio aun intensa guerra entre el Estado y La Liga Comunista 23 de Septiembre.

La Liga Comunista 23 de Septiembre, lejos de replegarse intensificó sus acciones y en agosto de 1976 fallaron en el intento de secuestro de la hermana de José López Portillo, Margarita López Portillo. En este intento falleció acribillado Jiménez Sarmiento, el que se consideró como el gran líder de La Liga Comunista 23 de Septiembre. [6]

Generalmente, los periódicos acostumbraban a llamar a los miembros de La Liga Comunista 23 de Septiembre, como peligrosos delincuentes, terroristas y ya se les comienza a llamar como guerrilleros. Testimonio de esto lo encontramos en muchos de los periódicos de circulación nacional de la época como El Universal o el periódico La prensa.

Poco a poco los líderes de La Liga Comunista 23 de Septiembre, cayeron uno a uno, en el mejor de los casos los detenían para torturarlos en el Campo Militar Número 1, cuando no amanecían muertos, los desaparecían o los mandaban de “aviadores”, de “mineros” o de “buzos” como se le llamaba a los presuntos delincuentes que atrapaban en flagrancia y los aventaban vivos de los aviones, los enterraban vivos o los arrojaban al mar vivos atados y envueltos en un costal con piedras para ahogarlos. [7]
Sin embargo, mientras perecía un líder, ascendía otro e inmediatamente lo boletinaban como “el criminal más buscado” y aunque se resistían a la tortura, los integrantes de La Liga Comunista 23 de Septiembre fueron dejando huecos en sus estructura organizacional difíciles de cubrir. Su resistencia a la tortura ha quedado de manifiesto en un testimonio que nos aporta Rafael Concha Cordero, Jefe de la División de Investigaciones para la Prevención de la Delincuencia (DIPD) en 1977 durante el sexenio de José López Portillo. [8]

Ante los embates de sus militantes y sus cuadros La Liga Comunista 23 de Septiembre, vive un periodo de reestructuración hacia 1975 y 1976. Periodo en que La Liga abdica paulatinamente por sus posiciones y posturas militares, para favorecer las posiciones y postulas políticas. El periódico Madera llega a tirar la impresionante cifra, para esa época, de 40,000 ejemplares mensuales.

Además se comienzan a movilizar cada vez más a las masas y a crear cuadros y células con fines y objetivos bien establecidos creando brigadas en fábricas, campos agrícolas, escuelas y universidades, grupos indígenas y en general se da mayor participación a la estructura organizativa de La Liga Comunista 23 de Septiembre.

La orientación ideológica en la praxis marxista resulta especialmente interesante, ya que es en estas fechas cuando La Liga Comunista 23 de Septiembre, comienza a formar Comités de Obreros Armados, de los cuales se pretendía preparar al proletariado para las huelgas obrero-patronales que exigirían mejores condiciones de trabajo. También se consolidan Comités de Lucha Clandestinos y Armados con los que se pretendía formar las brigadas revolucionarías. Tareas de primer orden en la construcción de un Partido y un Ejercito Revolucionario orientado hacia el proletariado en México.

Grupos de jóvenes armados irrumpían en los mítines o Asambleas de los obreros, repartían el periódico y se retiraban inmediatamente. Operaron de esta manera durante muchos meses hasta que el 20 de febrero de 1977, cuando irrumpieron en la Asamblea general del Grupo Modelo y un integrante de La Liga Comunista 23 de Septiembre, alzó la voz para señalar que “¡Ahora las peticiones salariales ya no las harán los líderes charros! ¡Para hacerlas cumplir vamos a secuestrar al dueño Antonio Fernández y a otros funcionarios! “[9]

Los obreros no delataron a los integrantes de La Liga Comunista 23 de Septiembre, pero en cambio la Cervecería Modelo despidió a 137 trabajadores el 30 de marzo y La Liga respondió secuestrando a Fernández Rodríguez por quien se pidió un rescate de 25 millones de pesos, la reinstalación en sus empleos de los 137 obreros, el pago de indemnizaciones y la tramitación de pensiones. Las peticiones finalmente fueron cumplidas y Fernández Rodríguez regresó caminando a su casa. [10]

Podríamos decir que éste evento fue el último gran acontecimiento de La Liga Comunista 23 de Septiembre, previo a su aniquilamiento en manos de la llamada Brigada Blanca, grupo paramilitar creado ex profeso como contrainsurgencia del Estado. La Brigada Blanca, se formó de la fusión de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) y la Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales (DGIPS). La Brigada Blanca, reclutó a los mejores hombres de estas corporaciones y fue creada durante el sexenio de Luis Echeverría, llamada así en virtud de que su objetivo era no dejar huella de sus operaciones, evidencias o pruebas que los pudieran inculpar. En 1976 el escuadrón de la muerte de la Brigada Blanca entraría en operaciones contra la guerrilla urbana y especialmente contra La Liga Comunista 23 de Septiembre.

En la ciudad de México, uno de los Jefes operativos de La Brigada Blanca, Arturo Durazo Moreno apodado “El negro” y Jefe de la Policía del Distrito Federal, realizó la detención de los miembros de La Liga Comunista 23 de Septiembre que participaron en el secuestro de Fernández Rodríguez y el caso de la Cervecería Modelo. Con ello Carlos Hank González, Regente de la Ciudad de México, anunciaría la compra en masa de 150 motocicletas, 500 patrullas, así como cientos de armas y cartuchos para hacer frente a la guerrilla en el Distrito Federal. “El negro” Durazo señaló “No provoco la violencia, hago justicia.” [11]

Cuando la familia de Fernández Rodríguez reclamó el dinero del rescate del secuestro “El negro” Durazo sólo entregó cuatro de los supuestos diez millones de pesos que La Liga Comunista 23 de Septiembre había exigido por el recate. Pero recordemos que el Comité de Redacción del Periódico Madera aclaró que el rescate fue cubierto por la cantidad de 25 millones de pesos que estuvieron supuestamente en manos de los integrantes de La Liga Comunista 23 de Septiembre. [12]

Previo a la aniquilación de La Liga Comunista 23 de Septiembre, en manos de La Brigada Blanca, el 31 de agosto de 1978 La Liga secuestró y mató a Hugo Margaín Charles, hijo del Embajador Norteamericano en México. Y finalmente el 24 de enero de 1981 tras un enfrentamiento entre miembros de La Liga Comunista 23 de Septiembre y miembros de La Brigada Blanca, murió Miguel Ángel Barraza García, apodado “El Piojo Negro.” El último dirigente histórico de La Liga Comunista 23 de Septiembre, en las inmediaciones de Ciudad Universitaria, al sur de la Ciudad de México.

Para 1982 La Liga Comunista 23 de Septiembre estaba prácticamente desmantelada y dividida en tres corrientes La Coordinación Revolucionaria, La Coordinación Obrera y El Comité Comunista Estudiantil. La Dirección Nacional se desmanteló, los líderes del movimientos desaparecidos, presos o muertos; la edición del Periódico Madera suspendida. Archivos, bienes muebles y el dinero incautados. Sus órganos militares y políticos aislados unos de otros y sin comunicarse pasaron a un brutal exilio en el anonimato y la clandestinidad.

A partir de 1983 La Guerra Sucia persiguió, reprimió, castigó, desapareció y asesinó a muchos de los sobrevivientes de la guerrilla urbana en todo el país. Ninguno de estos crímenes fue investigado por el gobierno y aunque hoy en día el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional es heredero de la guerrilla urbana llamada Fuerzas de Liberación Nacional (FLN), mucho se lo debe a sus estrategias de clandestinidad con que operaron, ya que a diferencia de La Liga Comunista 23 de Septiembre las FLN no se adjudicaron actos como el secuestro o el asalto, su modus operandi aun hoy en día es prácticamente desconocido ya que actuaron en una total discreción.

Finalmente, el enorme equivocismo interpretativo del marxismo creó divisiones profundas entre la militancia de La Liga Comunista 23 de Septiembre y es que los representantes de los distintos grupos que formaron La Liga pasaban más tiempo discutiendo y debatiendo doctrinas y programas ideológicos que en estructurar una verdadera base política y militar que contrarrestara los embates de la contrainsurgencia del Estado, quien cada día perfeccionaba sus mecanismos de represión, persecución y aniquilamiento.

Y aunque el modus operandi violento de La Liga Comunista 23 de Septiembre, en lo personal, no me es del todo comprensible. Sí puedo afirmar que contaban con una organización y un proyecto socialista profundo, prueba de ello encontramos la publicación del Periódico Madera y la conformación y capacitación de Brigadas y Contingentes Obreros, Sindicales, Estudiantiles y Sociales que se preparaban en conjunto para llevar a cavo una autentica Revolución Proletaria marxista en México. La Liga Comunista 23 de Septiembre vivió por el sueño de un mañana mejor y murió por ese sueño.

NOTAS
[1] SIERRA G. Jorge L El enemigo interno. Contrainsurgencia y fuerzas armadas en México. México. Plaza y Valdés editores, 2003. Pág. 71.
[2] POO, Jorge. “Los protagonistas olvidados.” En Asalto al cielo, lo que no se ha dicho del 68. México. Ed. Océano, 1998.
[3] “Los Movimientos Armados en México (1917-1994)” Periódico El Universal, México, 1995. [4] Aun cuando La Liga Comunista 23 de Septiembre intentó acercamientos con el Partido de los Pobres (PdlP) de Lucio Cabañas y La Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR) de Genaro Vásquez no fue posible su integración, los motivos no son del todos claros, pero lo que sí sabemos por testimonios de sobrevivientes es que una de las diferencias sustanciales entre los movimientos de Guerrero con La Liga Comunista 23 de Septiembre estaba a nivel ideológico y práctico de las doctrinas y principios marxistas y maoístas. Otro acercamiento importante que no vio la luz fue el de La Liga Comunista 23 de Septiembre con las Fuerzas de Liberación Nacional (FLN) que 25 años después serían uno de los gérmenes importantes del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Los motivos, diferencias en la asimilación y en la práctica de las líneas y los programas de acción. Véase Hugo Esteve D. Las armas de la utopía. La tercera ola de los movimientos guerrilleros en México. México, Instituto de Proposiciones Estratégicas (IPE), 1996. Y Carlos Tello D. La rebelión de las cañadas. México. Ed. Cal y Arena, 1995.
[5] HIRALES, Gustavo. Memoria de la guerra de los justos. México. Ed. Cal y Arena, 1996. Pág. 71.
[6] “Pereció el cabecilla visible de La Liga 23 de Septiembre en el intento de secuestro.” Periódico El Universal. 12 de agosto de 1976.
[7] Dicha información la sabemos gracias a los testimonios de algunos sobrevivientes del movimiento que han sido recopiladas en libros como los de Gustavo Hirales. op. cit. 1996. Así como testimonios de ex militantes de La Liga Comunista 23 de Septiembre, tal es el caso de Jaime Laguna y Eladio Torres en su crónica La Liga Comunista 23 de Septiembre. Un recuento histórico. Mimeo. Citado en SIERRA G. Jorge L op. cit. 2003.
[8] “Detienen a cinco presuntos guerrilleros.” Periódico La Prensa. 26 de enero de 1977.
[9] “En contacto están ya la familia y los secuestradores.” Periódico El Sol de México. 31 de marzo de 1977.
[10] “El plagiado libre.” Periódico El Sol de México. 1 de abril de 1977.
[11] “No provoco violencia, hago justicia. Durazo.” Periódico La Prensa. 19 de abril de 1977.
[12] El Periódico Madera en su año 5, num. 30 de abril de 1977 a través del Comité de Redacción de La Liga Comunista 23 de Septiembre, señala que las peticiones fueron cumplidas, incluida el pago de la suma de 25 millones de pesos. Sin embargo el periódico El sol de México del 30 de marzo de 1977 señala que sólo fueron 10 millones de pesos. Véase también “Desaparecieron seis millones de pesos.” Periódico La Prensa. 23 de abril de 1977.


BIBLIOGRAFÍA

1.- ESTEVE Díaz, Hugo. Las armas de la utopía. La tercera ola de los movimientos guerrilleros en México. México. Instituto de Proposiciones Estratégicas. 1996.

2.- HIRALES, Gustavo. La Liga Comunista 23 de Septiembre: orígenes y naufragio. México, Ediciones de Cultura Popular, 1977.

3.- HIRALES, Gustavo. Memoria de la guerra de los justos. México. Cal y Arena, 1996.

4.- LOZA Ochoa, Oscar. Tiempo de espera. México. Universidad Autónoma de Sinaloa, 1986.

5.- POO, Jorge. “ Los protagonistas olvidados.” En Asalto al cielo, lo que no se ha dicho del 68. México, Ed. Oceano, 1998.

6.- REYES Peláez, Fernando. Material gráfico de los movimientos armados en México (1964-1996). Cuadernos de Avances de Investigación, núm. 3. México. Centro de Investigaciones Históricas de los Movimientos Armados. 1997.

7.- SIERRA G. Jorge L El enemigo interno. Contrainsurgencia y fuerzas armadas en México. México. Plaza y Valdés editores, 2003.

8.-TELLO Díaz, Carlos. La rebelión de las Cañadas. México. Cal y Arena. 1995.

PERIÓDICOS

1.- El Universal.
12 de agosto de 1976.
14 de septiembre de 1977.
9 de enero de 1978.

2.- El Sol de México.
26 de enero de 1977.
30 de marzo de 1977.
31 de marzo de 1977.
1 de abril de 1977.
13 de abril de 1977.

3.- El Excélsior.
15 de abril de 1977.

4.- La Prensa.
26 de enero de 1977.
15 de abril de 1977.
19 de abril de 1977.
23 de abril de 1977.

5.- Madera.
30 de abril de 1977.

1 comentario:

  1. Escribes: "en manos de La Brigada Blanca, el 31 de agosto de 1978 La Liga secuestró y mató a Hugo Margaín Charles, hijo del Embajador Norteamericano en México." Hugo Margáin Charles fue hijo del MEXICANO Hugo B. Margáin Gleason, embajador de MÉXICO ante el Reino Unido y Estados Unidos, además de senador por el DF

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